Para ahorrar energía en el hogar hay que ir adquiriendo una serie de hábitos. Estos gestos diarios, consiguen un ahorro energético que se traduzca en: Reducir la factura de la luz Estar más concienciados con el medio ambiente. Consejos Aquí vamos a mostrar una serie de prácticas sencillas con las que al final notarás la diferencia y te ayudarán a ahorrar: Aprovechar la luz natural es una de las formas más sencillas ahorrar energía en casa, y en nuestro país, es algo relativamente sencillo puesto que vivimos en un territorio muy soleado. Abre las persianas en invierno cuando esté dando el sol y bájalas durante la noche y en verano haz lo contrario, bajarlas durante las horas de calor y subirlas a última hora del día y hasta el amanecer. Haz un uso racional tanto de la calefacción como del aire acondicionado, procurando mantener una temperatura de confort en verano que rondará los 25 grados y en invierno los 20 grados. Un buen aislamiento de puertas y ventanas evitará que haya corrientes de aire y que la energía no se escape por ningún resquicio. Utiliza electrodomésticos de clase A o superior: en el caso del frigorífico ajustar la temperatura dependiendo de la época del año, no pongas la lavadora y la secadora hasta que no estén a plena carga, aprovecha el calor residual de horno y de la vitro para terminar de hacer lo que se esté cocinando, tapa las sartenes y las ollas al cocinar, ya que gran parte del calor que se genera se escapa si no se utiliza una tapa. Apagar completamente los aparatos electrónicos que no estés usando, hay que recordar que el standby es uno de los consumos invisibles que gasta energía. Haz un uso racional también del agua, duchándote en vez de darte un baño y no dejando los grifos abiertos cuando no se esté usando el agua, asimismo, puedes instalar un difusor tanto en la ducha como en el grifo del fregadero.
Döstadning; técnicas para mantener el orden
En una sociedad de consumo donde cada vez tenemos más objetos en nuestros hogares, es necesario usar técnicas para mantener el orden. Pues no solo nuestra casa estará más ordenada sino que también lo estará nuestra mente… Döstadning Cuando una persona viene a las oficinas de Lunallar para que le ayudemos a comprar una vivienda en Gavá, Castelldefels o Barcelona busca un lugar donde establecer su nuevo hogar, un lugar donde relajarse al llegar del trabajo, un espacio donde sentirse cómodo. Marie Kondo se puso de moda hace unos años gracias a su libro La magia del orden. Fue tanto el éxito de este libro que publico otros más tarde e incluso logró una serie en Netflix enseñando cómo ayuda a sus clientes a ordenar sus viviendas. No solo debemos preocuparnos de ordenar nuestras propiedades mientras estamos en vida, el movimiento Döstadning se está dando a conocer gracias al libro El arte sueco de ordenar antes de morir de Margareta Magnusson. El döstadning es un movimiento minimalista, práctico que defiende conservar solo aquellos objetos que nos hacen felices. Debemos dejar de acumular objetos que ya no usamos, que nos han regalado y nos da reparo tirar para conservar aquello que necesitamos y que nos hacen sentir bien. Si no lo usas o no te gusta, siempre puedes donarlo, venderlo o reciclarlo. Döstadning ¿Por qué debemos tener solo aquellos objetos que nos hagan felices? Cómo vivimos nuestra vida es importante para nosotros pero no debemos dejar sobre nuestros seres queridos la obligación de conservar algunos de nuestras posesiones. Si nosotros no lo usamos ni nos gusta, ¿por qué debemos pensar que algo que nosotros no queremos lo usarán nuestros familiares? El momento del duelo es muy doloroso y debemos facilitárselo a nuestros seres queridos. No deben ser ellos quienes se enfrenten a deshacerse de objetos que guardamos olvidados en el fondo de un armario. El orden y el minimalismo aporta armonía a nuestras vidas, con este estilo también ayudaremos a nuestros seres queridos a superar mejor nuestra pérdida. El Döstadning es un movimiento que nos permitirá llevar una vida más ordenada y facilitará la organización de nuestras pertenencias cuando dejemos de estar en este mundo.
¿Cómo puedo vender una casa heredada?
Empezaremos diciendo que cuando se hereda una vivienda, suele haber más de un heredero. Por tanto, lo que se hereda es una propiedad que pertenece a varios propietarios. Y esto es lo que se denomina proindiviso de un bien inmueble. El problema, viene porque el proindiviso de una vivienda es de un bien indivisible. Y suele generar discrepancias a la hora de vender. La situación ideal es que todos los copropietarios se pongan de acuerdo y vendan el inmueble a una tercera persona. Y que el importe obtenido se reparta según los porcentajes de cada uno. O que uno de los propietarios, quiera comprar al resto su parte. Así habría un único propietario, con lo que pagaría al resto la parte correspondiente de cada uno. Hay veces que un propietario quiere vender y el resto no. En cuyo caso, está en todo su derecho a vender su porcentaje de la vivienda. El único inconveniente sería encontrar un comprador para un porcentaje de un inmueble. Algo que normalmente es difícil de conseguir. O puede ocurrir, que varios copropietarios quieran vender y haya solo uno que se niegue a la venta. En ese caso, hay una opción legal para intentar que un copropietario ceda. Para ello, se llevará a cabo un acto de conciliación, con la idea de evitar un juicio y poner fin al proindiviso. Se trata de un acto gratuito y no necesita la intervención de un abogado ni de un procurador, y en el caso de que el copropietario persistiera en su idea de no vender, habría que ir a juicio, pero con el agravante para la parte contraria que se ha demostrado que está impidiendo la venta del proindiviso. Esta prueba es importante si se interpone después una demanda de división de cosa común, ya que serviría para pedir la condena al pago de todas las costas a la otra parte que obliga a ir a juicio.
¿En Navidad… Cómo preparas tu vivienda para las fiestas?
Cuando una familia llega a nuestra oficina buscando una vivienda sabemos que no solo busca un inmueble sino que busca un hogar. En un hogar forjamos los mejores recuerdos y en Navidad solemos celebrar comidas y cenas con familia y amigos. Te dejamos unos consejos para que seas el mejor anfitrión esta Navidad. Ordena tu vivienda No te hablamos de una limpieza profunda sino de mantener el orden en casa e incluso retirar algún mueble a otra habitación para ganar espacio en el salón y que moverse por él sea más sencillo. Puede que en el día a día te resulte cómodo pero cuando llegan varios invitados a casa puede que un reposapiés resulte molesto o incluso una mesa baja que usas todos los días. Piensa que es un día especial y que quieres que tus invitados se sientan cómodos en un ambiente distendido. Cuida la decoración Seas de Belén o de árbol de Navidad o de los dos, la decoración debe de ser cuidada aunque con tu toque personal. En primer lugar, si tienes un árbol de otros años en el trastero, deberás comprobar que está en buen estado y que no necesitas otro nuevo. Comprueba las ramas y asegúrate de que las luces funcionan y su cable no ha sufrido ningún desperfecto. Respecto a los adornos cada vez más familias se animan a mezclar distintos estilos, a veces, los adornos de otros años se mezclan con las manualidades de los niños o con algún adorno que se ha comprado durante un viaje durante las vacaciones. Que tus visitas se sientan bien La mayor satisfacción de un anfitrión es ver felices a sus invitados. Un problema bastante común es no contar con suficientes copas de vino o incluso suficientes sillas. A la hora de elaborar el menú, asegúrate de conocer bien a tus invitados y saber sus limitaciones (alergias, intolerancias, vegetarianismo o veganismo,…) Calor en el hogar Las fiestas navideñas se celebran en la época más fría, asegúrate de tener la calefacción, la estufa o cualquier fuente de calor a una temperatura de unos 21º c para que tus invitados se sientan cómodos. Puesto que en la calle hará frío debes preparar un lugar donde puedan dejar sus abrigos y chaquetones.